Nunca he realmente comprendido por qué los impulsos sexuales de hombres y mujeres son tan diferentes. Y nunca he comprendido esa onda de "Marte y Venus". Y nunca he comprendido por qué los hombres piensan con la cabeza y las mujeres piensan con el corazón. Y nunca he comprendid com es que el gene del deseo se va al carajo cuando escucha las palabras "Sí, acepto".
Una noche mi esposa y yo nos metimos a la cama.